El incendio de Campanar de febrero de 2024 no solo conmocionó por sus consecuencias —10 fallecidos y más de un centenar de viviendas destruidas—, sino también por las impactantes imágenes que mostraban cómo la fachada ardió completamente en cuestión de minutos y el interior del edificio quedó completamente diáfano.
Las paredes interiores desaparecieron, dejando una estructura desnuda, sin compartimentación ni protección alguna.
El incendio de Campanar de febrero de 2024 no solo conmocionó por sus consecuencias —10 fallecidos y más de un centenar de viviendas destruidas—, sino también por las impactantes imágenes que mostraban cómo la fachada ardió completamente en cuestión de minutos y el interior del edificio quedó completamente diáfano.
Las paredes interiores desaparecieron, dejando una estructura desnuda, sin compartimentación ni protección alguna.
Las futuras paredes interiores que dan a zonas comunes o a recintos de instalaciones, serán de Ladrillo Cerámico, y las que separan unas viviendas de otras, que en el edificio original eran únicamente de placa de yeso laminado, incorporarán además el Ladrillo Cerámico para mejorar de forma sustancial su comportamiento frente a incendios.
La nueva fachada que se ha elegido para la reconstrucción de Campanar será un sistema de fachada ventilada con placas cerámicas, que serán instaladas sobre el muro de fachada de Ladrillo que formaba parte del edificio original y que tras diferentes ensayos se ha acreditado que ha mantenido intactas sus propiedades portantes, a pesar del feroz incendio que tuvo que resistir.
El estudio de arquitectura ARQUEHA ha basado su desisión en unos firmes criterios de seguridad frente al fuego, confort térmico y acústico, y calidad duradera.
El siniestro dejó en evidencia las limitaciones de algunos sistemas constructivos empleados en el edificio original, como el revestimiento de aluminio y relleno de polietileno de la fachada, que avivó las llamas, y las paredes y tabiques interiores realizados con placa de yeso laminado, que se vieron incapaces de contener la propagación del fuego entre viviendas.
Batiste Boronat, arquitecto del estudio ARQUEHA, responsable del proyecto.
La cerámica es un material con una reacción al fuego clasificada como A1, es decir, no combustible. En caso de incendio, no contribuye a la propagación de las llamas, no genera humos tóxicos y mantiene su integridad mucho más allá del tiempo necesario para que los servicios de emergencia actúen.
"Celebramos una decisión que ha dado prioridad a la seguridad, el confort y la durabilidad de las viviendas, para que no se repita una tragedia así por culpa de materiales no resistentes al fuego".
Elena Santiago, secretaria general de Hispalyt